Ensayo experimental logra que 7 de 10 personas con VIH controlen el virus sin antirretrovirales, pero aún no es una cura
Por Redacción FM Noticias · 25 de octubre de 2026 · 17:20 h
Un estudio publicado en Nature probó una combinación de vacuna terapéutica y anticuerpos para fortalecer las defensas. Los especialistas piden cautela: la muestra fue muy pequeña.
Un grupo de científicos estadounidenses probó una estrategia para que el propio sistema inmunológico contenga el VIH sin depender de los medicamentos antirretrovirales. De los diez participantes del ensayo, siete mantuvieron el virus controlado durante un tiempo después de suspender el tratamiento.
Los resultados se publicaron en la revista Nature en diciembre de 2024. El trabajo fue dirigido por investigadores del Hospital General de San Francisco, entre ellos Steven Deeks, quien lleva décadas estudiando este virus.
Lo habitual es que, al dejar los antirretrovirales, el VIH vuelva a multiplicarse en pocas semanas. Esto ocurre porque el virus se esconde en reservorios dentro del organismo que los medicamentos no logran eliminar. El ensayo buscó atacar ese problema desde otro ángulo: reforzar la capacidad del cuerpo para reconocer y frenar el virus.
El tratamiento experimental combinó tres elementos: una vacuna terapéutica, que se aplica a personas que ya viven con VIH; anticuerpos ampliamente neutralizantes, capaces de reconocer distintas variantes del virus; y lefitolimod, una sustancia que activa la respuesta inmunitaria innata. Después de recibirlos, los voluntarios suspendieron los antirretrovirales de forma supervisada, con seguimiento médico y criterios para reiniciar el tratamiento si era necesario.
En algunos casos la carga viral siguió baja durante meses, y uno de los participantes superaba los 18 meses sin rebote viral detectable. Los investigadores también observaron actividad de las células CD8+, un tipo de glóbulo blanco que destruye células infectadas, lo que apunta a una posible explicación del efecto.
Sin embargo, los propios científicos advierten que el resultado no implica una cura. El virus no desapareció del organismo y no se sabe si el control puede mantenerse de por vida. Con solo diez personas, tampoco se puede asegurar que funcione en otros pacientes. Faltan estudios más amplios que midan la duración del efecto, la seguridad y los posibles efectos adversos.
Por ahora, los antirretrovirales siguen siendo el tratamiento base. Tomados como lo indica el médico, mantienen la carga viral indetectable y evitan la transmisión sexual del virus. Las personas con VIH no deben suspender su tratamiento por cuenta propia ni intentar replicar este procedimiento fuera de un protocolo médico